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5.0 (1) |
La última creación de Seat, el León TDI de 110 caballos, tiene alma de correcaminos y corazón Diesel. Está destinado a un público joven y dinámico sin cargas ni obligaciones. El Seat León es un buen ejemplo de berlina deportiva, para empezar, por el aspecto externo. Las líneas responden a un diseño en el que se han querido sugerir abiertamente connotaciones deportivas y un tipo de clientela de modos y maneras individualistas, lejos de las obligaciones familiares. La capacidad interior permite viajar con cierta comodidad y amplitud a cuatro personas, con el añadido de un maletero que aparenta un volumen de carga superior a esos 270 litros (casi la mitad del Toledo) que homologa el fabricante. El silencio en ruta es otra de sus características llamativas siempre que los desarrollos se mantengan en la parte media-baja del cuentarrevoluciones. Subir de vueltas lleva aparejada la subida de decibelios en proporciones por encima de las esperadas, pero con ese tono inconfundible de lo mucho deportivo que tiene este coche, aunque no desdeña pinceladas generales en muchas facetas.